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En un análisis profundo del gasto total realizado por Morena en la campaña presidencial de Claudia Sheinbaum, emergen cifras que van más allá de lo autorizado por el Instituto Nacional Electoral (INE) de México. Este reportaje desentraña los costos ocultos y explícitos de una campaña que no solo movilizó a millones de ciudadanos, sino que también desplegó vastos recursos del estado y del partido.
Desde el inicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), Morena ha contado con una infraestructura sólida en los “Servidores de la Nación”, una red de trabajadores que opera en todo el país para la implementación de programas sociales y, críticamente, para la movilización electoral. Según informes, la inversión en estos servidores ha sido considerable:
Total acumulado en Servidores de la Nación: $17,000 millones de pesos
Los programas sociales de AMLO han sido una piedra angular de su administración, destinados a apoyar a los sectores más vulnerables, pero también considerados una herramienta para fortalecer la base electoral de Morena:
Total anual en programas sociales: $167,000 millones de pesos Total acumulado en programas sociales (4 años): $668,000 millones de pesos
Las campañas internas de los aspirantes de Morena, conocidas como las “corcholatas”, también representaron un gasto significativo. Entre los principales candidatos, incluyendo Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard, y Adán Augusto López, los costos se distribuyeron de la siguiente manera:
Total en campañas internas: $750 millones de pesos
El INE establece un tope de gastos para las campañas presidenciales. Para las elecciones de 2024, este tope fue fijado en aproximadamente $500 millones de pesos por candidato. Sin embargo, al sumar los diversos gastos de Morena, incluyendo la infraestructura electoral y las campañas internas, el gasto real se eleva significativamente:
Total estimado de gastos: $85,050 millones de pesos
Claudia Sheinbaum obtuvo 36 millones de votos en la elección presidencial. De acuerdo con encuestas, se estima que el 60% de los beneficiarios de los programas sociales votaron por ella. Esto implica que aproximadamente 21.6 millones de votos provinieron de esta base de apoyo.
Dividiendo el gasto total estimado por el número de votos, obtenemos:
Comparando con el gasto autorizado por el INE, que es de $500 millones de pesos:
El análisis revela una discrepancia abismal entre el gasto autorizado por el INE y el gasto real estimado de Morena para la campaña de Claudia Sheinbaum. Mientras que el gasto autorizado es de aproximadamente $13.89 pesos por voto, el gasto real podría ascender a $2,363.89 pesos por voto o $5,317 por voto si consideramos que del total obtenidos por Claudia 16 millones fueron obtenidos por exceso en el gasto autorizado . Esta diferencia, junto a más de 50 violaciones a la ley electoral deñaladas por el INE y cometidas por AMLO, se plantea serias preguntas sobre la equidad y la transparencia del proceso electoral, subrayando la necesidad de una supervisión más rigurosa y reformas estructurales en la financiación de campañas políticas en México. La legitimidad de la nueva Presidenta de México esta siendo cuestionada y el tribunal electoral del poder judicial (TEPJ) es responsable de dictaminar la legitimidad de las elecciones presidenciales.