San Luis Potosí

Estalla la bronca en Conagua

La intercepción de un mensaje oficial dirigido a los policías de las oficinas centrales de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ubicadas en el 2416 de Insurgentes Sur de la Ciudad de México, reveló que había estallado una guerra en el más alto nivel de la institución encargada de la administración de las aguas nacionales: “Por indicación del licenciado Jorge Ramírez Pérez y de Dirección General, a partir de la fecha [31 de octubre del 2022] se prohíbe el acceso de cualquier modo a la Doctora Elena Burns Stuck. Hydra, hacer difusión entre el personal para evitar alguna situación”, decía la orden. ¿Qué sucedió? Ahora se sabe que fue la destitución ilegal, autoritaria y violenta de la funcionaria Burns, sin notificación previa, seguida del rudo despido de su equipo de trabajo, mediante usurpación de funciones por el Director General, Germán Martínez Santoyo. ¿Quién es Elena Burns y por qué cientos de organizaciones, comunidades, pueblos e investigadores de todo el país piden al Presidente Andrés Manuel López Obrador -lo harán incluso en las calles a partir del lunes 7 de noviembre- su reinstalación en la Subdirección General de Administración del Agua en la que él mismo la colocó en septiembre del 2020 con la encomienda de trabajar para que las aguas sean del pueblo? ¿Por qué le demandan al Jefe del Ejecutivo su intervención en este delicado conflicto que tiene como fondo el sistema de concesiones y la gestión del agua en México?

Elena Burns -su nombre exacto, Jean Elaine Burns Stuck- fue fundamental en el proceso de dinamizar, desde el 2012, la lucha de la Coordinadora Nacional Agua para Todos Agua para la Vida -conglomerado de pueblos, comunidades, ejidos, indígenas, grupos cívicos, campesinos, organizaciones y movimientos sociales, universidades, centros de investigación, y artistas, entre otros, ahora de 29 estados del país, reunido recientemente en La Laguna, norte de México- para avanzar hacia la nueva Ley General de Aguas con enfoque ciudadano que mandata el decreto de reforma al artículo 4° de la Constitución que establece, desde aquel año, el derecho humano al agua y saneamiento.

A raíz de esa lucha y por su profesionalismo, el Presidente López Obrador la nombró Subdirectora General de Administración del Agua de la Conagua, “para cuidar el agua del pueblo”, luego que el 24 de septiembre del 2020 seis altos funcionarios de la institución renunciaron derivado de un conflicto en Chihuahua por la exigibilidad del Tratado de Aguas con Estados Unidos.

Durante dos años, Elena Burns y su equipo lograron desde la subdirección a su cargo, notables avances en la lucha institucional, contra viento y marea, para enfrentar el acaparamiento, sobreexplotación y contaminación de las aguas nacionales.

Elaboraron de manera colaborativa la primera Concesión Indígena de Agua; cancelaron el proyecto de acueducto privado Monterrey VI -de permiso caducado en 2011- que el mismo Presidente López Obrador calificó de técnica, económica y socialmente inviable porque “la gente de la Huasteca no lo va a permitir”.

Generaron el procedimiento para el registro de derechos de agua de núcleos agrarios, con lo cual frenaron los intentos de extinguir decenas de miles de pequeñas concesiones que afectaría la producción de autoconsumo y la seguridad alimentaria del pueblo.

En el norte del país, propusieron procedimientos para cumplir la Consulta Pública mediante la cual el 76.1 % de la población de Mexicali demandó la salida de Constellation Brands que acapara 20 millones de metros cúbicos de agua en pleno desierto.

Realizaron una primera denuncia penal contra contaminadores en el Alto Atoyac; realizaron supervisiones e inspecciones de cumplimiento de normas y procedimientos en gestión del agua en empresas de agua embotellada, mineras a cielo abierto; sancionaron pozos sin concesión, incluso optimizando recursos y con el apoyo institucional necesario.

Tras su destitución, se prevé en Conagua el otorgamiento de un mayor número de concesiones a privados.

El Frente Campesino de La Laguna en Defensa del Agua y la Tierra, y ahora la Coordinadora Nacional Agua para Todos Agua para la Vida, tienen la certidumbre de que el actual director de la Conagua, Germán Martínez Santoyo, se amafió con los grandes intereses que sobreexplotan, acaparan y contaminan las aguas nacionales.

Los únicos entes que pueden destituir a la subdirectora Burns son el Consejo Técnico de la Conagua, presidido por María Luisa Albores, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), o el Presidente López Obrador, lo cual no sucedió.

Elena Burns logró interceptar el mensaje dirigido a los policías. Llegó a las 8:45 de la mañana del 31 de octubre a la puerta de la Conagua, esta vez con Notario Público para dar fe de los hechos, y encontró la reja cerrada y un cerco policiaco. Sin más, no la dejaron entrar.

Sin duda, el Presidente de la República debe tomar cartas en el asunto. El conflicto va escalando.

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