Campeche

Priistas quieren que la alianza siga de facto; rechazan a dirigencia

Al margen de las posiciones públicas de su dirigente nacional, Alejandro Moreno y del coordinador de sus diputados federales, Rubén Moreira, priistas de diferentes entidades del país, como Estado de México y Coahuila, buscan mantener de facto la alianza Va por México, luego de que la cúpula nacional priista ignorara las alertas del PAN y el PRD del inminente rompimiento de esa coalición opositora.

Los expresidentes nacionales del PRI, Roberto Madrazo, Claudia Ruiz Massieu y Beatriz Paredes consideraron, por separado, que los priistas deben mantener los lazos políticos con el PAN y el PRD.

Claudia Ruiz Massieu explicó que independientemente de lo que ocurra oficialmente con la Alianza Va por México, como consecuencia de que la dirigencia nacional del partido y la bancada en Cámara de Diputados, no retire la iniciativa que generó el diferendo, el PRI en el Senado mantendrá el bloque opositor, porque México necesita que el país tenga contrapesos sólidos.

“Hoy México necesita contrapesos sólidos y necesita a la alianza opositora PRI-PAN-PRD. Por el bien de todos, los políticos tienen que unirse para exigir que se cumpla la Constitución”, planteó Roberto Madrazo.

Beatriz Paredes Rangel dijo que le preocupa que la alianza opositora pueda romperse. Ir en alianza como oposición “es fundamental para los sectores democráticos del país” que exista un acuerdo amplio, que no sólo tenga partidos políticos, sino que incluya a sociedad civil, sindicatos y empresarios.

Miguel Ángel Osorio Chong, coordinador de los senadores del PRI, explicó que dentro de la bancada hay discrepancias con las decisiones que toma su dirigente nacional y los diputados federales, pero “vamos con la alianza nosotros; no hay algún senador que le puedas preguntar que no esté de acuerdo con ello.

En el Estado de México y en Coahuila diversos liderazgos priistas están en alerta sobre el destino oficial de la alianza Va por México; sin embargo, el ánimo mayoritario es mantenerla de facto en la entidad; es decir, mantener el diálogo con panistas y perredistas en ambas entidades para garantizar el voto ganador a un candidato común, aunque exista el escenario de un rompimiento tajante.

En el Estado de México, por ejemplo, operadores políticos priistas de Tecámac, Ecatepec y Nezahualcóyotl comenzaron diálogo con los pocos operadores de tierra que tiene Movimiento Ciudadano para concretar una desbandada de priistas hacia ese partido e impulsar que se una al PAN y al PRD, a fin de evitar el triunfo de Delfina Gómez en la entidad.

Senado, epicentro

A unas horas de que el PRI consuma su voto en favor de la iniciativa de su diputada federal, Yolanda de la Torre, para que las Fuerzas Armadas se mantengan en auxilio de la seguridad pública hasta el 2028, a pesar que eso romperá la alianza Va por México con el PAN y el PRD, el Senado se convierte en el epicentro de la oposición política del país.

El martes, la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, que preside un expriista, Juan Ramiro Robledo Ruiz, discutirá la propuesta de la diputada priista Yolanda de la Torre, y con base en el llamado hecho este domingo por el coordinador de los diputados federales de Morena, Ignacio Mier, para que se respalde la iniciativa, es previsible que en comisiones se logrará el voto aprobatorio con Morena, PRI, Verde y PT.

En el pleno de la Cámara de Diputados necesita 334 de los 500 votos posibles para avalar una  reforma constitucional, como es el caso de la propuesta de Yolanda de la Torre.

Morena tiene 203 diputados, el Verde a 41 y el PT a 33; es decir, son 277 los integrantes del bloque oficialista, que necesita 57 votos para lograr la mayoría calificada, integrada por el voto de las dos terceras partes de los diputados federales.

El PRI tiene 69 integrantes en total, de los cuales 39 llegaron con el voto directo de los ciudadanos, al ofrecer la plataforma electoral de la alianza Va por México; es decir, sus electores votaron por ellos en razón de ser opositores a los planes de gobierno de Morena.

En tanto, otros 30 diputados federales llegaron por la vía plurinominal; es decir, que tienen un escaño como efecto de la votación lograda por el PRI en el 2021, pero por decisión del líder nacional del partido, Alejandro Moreno, es decir, acatan totalmente la línea de la dirigencia nacional.

De acuerdo con información proporcionada por diversos diputados federales del PRI, en términos estrictos, los incondicionales de Alejandro Moreno no garantizan que se avale la reforma constitucional propuesta por Yolanda de la Torre; sin embargo, tampoco es claro un escenario donde los 39 diputados de mayoría relativa voten todos en contra.

La previsión de los propios legisladores federales priistas es que sí es altamente posible que la reforma que está a punto de provocar el derrumbe de la coalición Va por México llegará al Senado, pero ahí definitivamente no pasará.

En el Senado, el bloque oficialista, que conforman Morena, Partido Verde, Partido del Trabajo y Encuentro Social, tiene un total de 75 integrantes; es decir, les faltan 11 votos para aprobar una reforma constitucional.

Públicamente los 21 integrantes del PAN; los 11 de Movimiento Ciudadano, los tres del PRD y los cinco del Grupo Plural, que suman 40 votos, han dejado en claro que la rechazan y después de la reunión de tres horas con Rubén Moreira, coordinador de los diputados federales del PRI, 11 de los 13 integrantes del PRI refrendaron su rechazo.

De esta forma, el bloque oficialista en el Senado sólo tendrá 77 de los 86 votos que necesita para una reforma constitucional, dado que los priistas Miguel Ángel Osorio Chong, Beatriz Paredes, Carlos Aceves del Olmo, Claudia Ruiz Massieu, Eruviel Ávila, Jorge Carlos Ramírez Marín, Sylvana Beltrones, Claudia Anaya, Nuvia Mayorga, Verónica Martínez y Ángel Núñez, confirmaron su posición inicial de votar en contra de la propuesta de su correligionaria Yolanda de la Torre.

¿Represalias de la dirigencia priista?

Alejandro Moreno es proclive a utilizar los órganos de gobierno del PRI y los cambios que él hizo a los Estatutos para concentrar un poder interno que no tuvieron sus antecesores, para acallar a sus opositores, al solicitar su expulsión, como les ha ocurrido a diversos militantes, entre ellos Ulises Ruiz, Nallely Gutiérrez, Miguel Ángel Aysa, ex gobernador de Campeche; Claudia Pavlovich, ex gobernadora de Sonora y Quirino Ordaz, exgobernador de Sinaloa, entre los más conocidos públicamente.

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