Turismo

Viajar a Italia con el paladar: así es la nueva trattoria más esperada de Madrid

¿Y la pizza? Un sueño del que no queremos despertar. Obviamente, napolitana como su chef. “Es una pizza muy ligera. Tiene una maduración mínima de 48 horas. Tras dos días la masa queda liviana y generosa”. Cocinada en horno de leña, cualquier opción de la lista donde se pose tu dedo es un acierto.

Después de una largo rato anclados en este delicioso tema, Seydoux y Cristiano nos piden que dejemos un huequito para el postre. Sobre todo, para el experto pastelero y heladero que se encarga desde su córner especial de crear cada día diferentes helados caseros. ¿El pistacho del siciliano Bronte? Un diez.

La magnífica burrata.

Ciro nos explica que cocinar aquí “es muy fácil pues tienen muy buen producto de base”. La gran mayoría llega a través de sus 180 productores italianos, todas empresas familiares con mucho mimo por el producto. “Sin intermediarios, al plato”, tercian. Así nos llegan los sabores de los magníficos tomates de San Marzano o la burrata de la puligise familia Cammarota. Sin embargo, si un producto tiene valor añadido por ser español, como el aceite, la carne o la cerveza, se compra en España.

Para conocer mejor la ciudad, el producto y sus consumidores, tanto él, como Seydoux y parte del equipo se mudaron a Madrid a principios de año. El chef Ciro nos cuenta una anécdota sobre esto: “Pasé unas semanas en Galicia para probar el pescado y el marisco. De lo segundo, tomamos mucho en Nápoles y pensaba que era el mejor. Después de venir de esta comunidad me di cuenta de que estaba equivocado”. Y ríe: “Espero que mi padre no lea esto”. De ahí, no se vayan sin probar la Fiorentina al exclusivo horno Josper (1kg de T-Bone de vaca gallega bañada con salsa demi-glace y patatas fritas).

This content was originally published here.