Política y gobierno

Y Felipe González vuelve al ataque contra su propio partido para defender a Guaidó e insultar a Maduro – Diario16

Que los intereses de Felipe González quedan muy lejos del socialismo es algo que ya casi nadie pone en duda. Mientras Zapatero daba una lección magistral de ética y democracia esta mañana en la Cadena SER, la representante en la mesa del grupo PRISA (Angels Barceló) se removía al hablar de Venezuela.

Básicamente José Luis Rodríguez Zapatero ha puesto el cascabel al gato en la casa del propio gato. Ha dicho que a la gente le cuesta entender lo que ocurre en Venezuela, básicamente porque el 90% de la información está sesgada hacia un lado. Traducido en «román paladino», ha explicado de manera muy clara que la idea que tiene la mayoría social en España no es la que se corresponde con lo que realmente pasa en Venezuela, que por algo él ha estado allí casi cuarenta veces en cinco años. Y ha apuntado directamente a los medios de comunicación por su sesgo.

Que los medios de la derecha se dediquen a mover el «ascua a su sardina» es comprensible. El problema viene cuando el medio de comunicación principal para la opinión progresista es el que se encarga de extender un mensaje más afín a los intereses de la derecha que a los de los demócratas. Y eso es más o menos lo que ha hecho PRISA en el asunto de Venezuela. Bueno, y todos los medios, que al fin y al cabo aquí no hay ninguno independiente ni progresista, aunque lo pretendan parecer.

Así las cosas, mientras Angels se revolvía, Felipe daba un puñetazo (metafórico) sobre la mesa. Y si Zapatero apelaba a la mesura, al diálogo y a meterle un poco el dedo en el ojo a EEUU que está asfixiando de manera ilegítima a Venezuela, Felipe viene a calentar el ambiente o más bien a calmar a los que se suben al carro de Guaidó, que por cierto hoy nos visita.

Para Felipe González «Guaidó es el único representante legitimado democráticamente de Venezuela». Toma ya. Sin despeinarse. Sin sonrojarse. Y por lo que a Guaidó se refiere, sin que nadie le vote en un proceso democrático.

Y por si esto no fuera suficiente, apunta: «A Maduro solo hay que creerlo cuando dice que nunca más convocará elecciones para perderlas. Por eso controla el Consejo Nacional Electoral y los poderes citados». Y ha denunciado que «la democracia ha desaparecido y ha sido sutituida por una dictadura tiránica que ha convertido a la República en un estado fallido». Qué triste resulta ver a este «revolucionario de la chaqueta de pana» legitimando un verdadero golpe de Estado promovido por intereses financieros contra un gobierno legítimo, como es el de Nicolás Maduro. Qué tristeza ver que Felipe González se ha convertido en su peor enemigo. O quizás es que en realidad siempre fue el peón de los intereses norteamericanos, como algunos cuentan, y las teorías que sostenían que llegó a Suresnes arropado por la CÍA dejan de parecer conspiranoias. Vaya usted a saber. Pero desde luego el papelón que está haciendo es indefendible para alguien demócrata, progresista y de izquierda. Sin más. Guaidó no es el presidente de Venezuela, y esto por mucho que se empeñen en repetirlo una y mil veces no se convertirá en verdad.

Ahora le va a costar mucho más trabajo a Felipe intentar convencernos. Este gobierno de coalición no tiene más remedio que reconocer las verdades que los medios de comunicación, absolutamente al servicio de los intereses que apoyan a Guaidó, no nos contarán.

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