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Salud mental: Cómo tratar a una persona con ansiedad o fobia social | Nueva Mujer

Tener fobia social es mucho más que ser la chica “tímida” o “callada” de la fiesta. Es un trastorno de ansiedad basado en un miedo irracional ante situaciones sociales o que implica actuar frente a otras personas. Muy pocos entienden la agonía y el trauma que implica padecer ansiedad social. Ante algunos, alguien que padece este tipo de trastorno es alguien que no quiere involucrarse con otros por pereza o pesadez. Otros piensan que es un “amargado” por no querer ir a fiestas o por cancelar planes y otros lo ven como alguien “tímido” que necesita un empujón para acercarse a nuevas personas.

Sin embargo, esta fobia no tiene que ver con nada de eso. Quien la sufre no necesita ningún “empujón” ni tampoco “dejar de ver el lado negativo a todo” ni mucho menos  “aprender a hacer amigos”, necesita que otros aprendan a respetar su espacio y sí, que entiendan de qué va su ansiedad.

Padecer de ansiedad social significa que vas a analizar absolutamente todo lo que haces y dices, pero también las acciones y reacciones de los demás. Muchas veces, creas imágenes fatalistas en tu cabeza de todo lo malo que puede pasar si haces o no cierta cosa y parar ese bombardeo se vuelve algo imposible.

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La ansiedad social te hace cree falsamente que eres un cúmulo de fallas y que tus defectos son perceptibles ante todo el mundo. Te hace creer que todos te odian, que se burlan a tus espaldas y que tu presencia les molesta. Por eso, si padeces de esto, terminas cerrándote a un círculo de personas muy exclusivo y aunque para algunos eres alguien “difícil de tratar”, en realidad deben entender que es porque involucrarte con personas nuevas es un detonante de tu ansiedad.

Resulta muy incómodo que otros no te comprendan pero has tenido que aprender a vivir con ello, aunque a veces sientas que estás cargando un pesado bloque de concreto.

Tu ansiedad puede dispararse en cualquier momento, ante cualquier situación que implique interactuar con otros, desde el miedo a hablar en público, a demostrar tus habilidades artísticas frente a otros o hasta comer en lugares públicos. A veces incluso el hecho de publicar algo en redes sociales o hablar por teléfono te provoca malestar.

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Muchos te perciben como alguien poco amable pero en realidad, eres un ser de luz, lleno de cualidades y amor. Quizás algunos crean que eres aburrida o sin gracia pero en realidad, eres como una biblioteca de conversaciones interesantes. No te dejes presionar ante quienes creen que necesitas cambiar tu actitud o aprender a hacer amigos, porque lo primero es que ellos entiendan que tu ansiedad no es algo que quieras tener y mucho menos algo que te defina. Tu espacio personal es sagrado y no deberían juzgarte por ser como eres.

Poco a poco irás aprendiendo a combatir las ideas negativas que acechan su mente y entenderás lo mucho que vales. Te darás cuenta de que eres amada y que cuando no estás, dejas un gran vacío, pues solo por ser tú, brillas con una luz única. Graba en tu cabeza que eres divertida e interesante y que es tu misma naturaleza lo que te hacer tan especial. La lucha contra la ansiedad es un proceso en el que vas a tu ritmo y a tu modo. Celebra los pequeños triunfos en medio de la adversidad, con la esperanza de que algún día aprendas a callar esos demonios que te atormentan y que te impiden ser feliz.

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