Arte & entretenimiento

Secreto Azteca es el “Juego de Tronos” del México antiguo; una historia grandiosa –y real- semejante a El Señor de los Anillos, a El Padrino y a “300”.

*Presentarán Secreto Azteca (Grijalbo) descendientes de Nezahualcóyotl, Moctezuma e Iturbide
*Propondrán una nueva versión de la historia “sin odios”

*Se dará a conocer el verdadero origen según la arqueología: “una historia mucho más espectacular y hoy desconocida para millones – una épica de la magnitud de la guerra de Troya”

INVITACIÓN:
> 1ro de diciembre – Feria Internacional del Libro de Guadalajara –www.fil.com.mx – 13:00 hrs.

 

Presentarán “Secreto Azteca” (Grijalbo), del escritor Leopoldo Mendívil López,  descendientes de la estirpes del rey azteca Nezahualcóyotl –Gloria Hernández-; del primer emperador mexicano Agustín de Iturbide –José Roquero de Teresa; y del emperador Moctezuma -Ituriel Moctezuma Romero-; así como el subsecretario de Turismo Humberto Hernandez Haddad: el cronista tlaxcalteca Xicohténcatl Delgado; el ex subsecretario de la Defensa General Tomás Ángeles Dauahare; y los destacados periodistas Federico Vale Chirinos y Alfonso Collignon.

Revelarán cómo fue creada por intereses políticos la versión que hoy los mexicanos creemos de nuestro pasado, incluyendo la historia mítica de la tribu migrante que presuntamente “encontró” un águila parada sobre un nopal “devorando una serpiente”; historia que, como lo demuestra el libro que se presentará -“Secreto Azteca” (Grijalbo)-, fue inventada mucho tiempo después del supuesto acontecimiento pero hoy constituye nada menos que el escudo nacional y símbolo fundamental del país y base de su identidad. El libro detalla las muchas alteraciones que ha sufrido ese mito a lo largo de siglos: primero por parte de los propios mexicas para dominar al entorno; después por los españoles y finalmente por los gobiernos del México “independiente” que en tiempos de la “Revolución” manufacturaron la hoy prevalesciente “historia de bronce” o “verdad oficial” que estableció quiénes debían ser héroes y quienes villanos.

Presentarán una nueva versión de la historia en la que ya no hay “malos” ni “buenos” sino un solo país construído con la suma de todos sus antepasados: españoles, mexicas, tlaxcaltecas, mayas, etc.; todo ello sobre la plataforma de datos objetivos y con la proposición de reunificar al mexicano y dar por terminada la división y la polarización “histórica”, para dar paso a la “fusión”. Para ello es crucial en la trama de “Secreto Azteca”: una historia ocurrida cien años antes de la llamada “conquista” y desconocida para el 95 por ciento de los mexicanos; una guerra colosal pre-hispánica “entre el bien y el mal” comparable en magnitud a la guerra de Troya y a las batallas más titánicas descritas en la Biblia: un suceso que enfrentó en combate a medio millón de seres humanos y que fue protagonizado por los fundadores del Imperio azteca cuando fueron jóvenes: Nezahualcóyotl, Moctezuma Ilhuilcamina y Tlacaélel, con su tío Itzcóatl. Los jóvenes mexicanos actuales desconocen prácticamente en su totalidad este momento homérico de su pasado porque desde hace siglos la mente mexicana se concentró en el “episodio triste de la conquista”, condicionamiento mental que ha hecho mucho daño a los mexicanos.

“Secreto Azteca” propone abandonar por un momento la obsesión por la “conquista” y escarbar los tres mil años anteriores a ella, en busca de las raíces enigmáticas más profundas tanto por el lado de las civilizaciones mokaya –nativo americanas-, como por el lado de Hispania. El libro explora si el mito de “Aztlán” es sólo una fantasía o si procede de un evento real en el pasado. Analiza también la “verdad negra” del héroe-dios Quetzalcóatl por el efecto que ha causado a los mexicanos, y propone sacar del entierro a un verdadero héroe hasta hoy prácticamente borrado: Xólotl, el verdadero padre de lo que hoy llamamos “México”.

“Secreto Azteca” propone que gran parte del subdesempeño o subdesarrollo de México, en lugar de ser una potencia, se debe a la visión polarizada de su propia historia –lo que ha generado siempre divisionismo y enfrentamiento entre los mismos mexicanos-; así como a los “héroes oficiales” impuestos por el Estado en la “historia de bronce”: héroes mártires o perdedores que muestran y proyectan historias tristes y de hecho trágicas, como Cuauhtémoc, Madero, los Niños Héroes; cuando existen, por el otro lado, héroes triunfadores que pueden enseñar y programar a los niños para triunfar: como Xólotl, Nezahualcóyotl, Itzcóatl, el propio Hernán Cortés y otros personajes sujetos de una actual revaloración histórica.

Secreto Azteca: la guerra de Troya del mundo prehispánico

Reunificación del pasado a México para terminar con la polarización histórica y el divisionismo

México tuvo héroes que se comparan con el rey Arturo de los británicos y con el rey David de los israelitas, y hoy podrían ser ejemplo para millones

La historia que conocemos nos dice que todos los españoles apoyaron la conquista, y que todos los aztecas apoyaban los sacrificios humanos: falso. Nezahualcóyotl lideró la vasta corriente azteca que se opuso a los sacrificios humanos y que, de hecho, tuvo la creencia en un solo Dios –al estilo de los judeocristianos-. En el mundo azteca estaba ocurriendo un cambio en el pensamiento –semejante al que ocurrió en la antigua Grecia cuando surgió la filosofía y la ciencia en las islas jónicas; en este caso, el centro de esta revolución intelectual fue Texcoco.

La historia que conocemos nos dice que los mexicas eran los aztecas, y que los tlaxcatecas se unieron a los españoles para derrotar a los aztecas. Falso: los tlaxcaltecas, al considerarse provenientes del pomplejo Aztlán-Chicomóztoc, eran ellos mismos aztecas; mientras que los mexicas –tesis de “Secreto Azteca”-, en realidad se “plagiaron” la historia de sus vecinos, incluyendo el provenir de Aztlán. Ellos mismos muy probablemente no eran aztecas.

La historia que conocemos nos dice que el rey de España, Carlos I –Carlos V de Alemania-es el prototipo de la “Hispanidad”, y que los españoles o la mayoría de ellos apoyaron la invasión a América. Falso. Una enorme cantidad de los españoles estuvo en contra de la conquista de México y del rey Carlos, contra el cual miles se rebelaron –guerra de las Comunidades de Castilla-, pues lo consideraban “extranjero” e “invasor” -este ni siquiera era español y no sabía hablar castellano cuando lo impusieron y llegó desde Alemania.

Del gran rey Nezahualcóyotl sólo quedan hoy unos cuantos datos con los que es prácticamente imposible reconstruir lo que fue él realmente. Su trono no existe. Sus ropas no existen. No quedan evidencias o restos físicos de él. Su palacio y su ciudad –Texcoco- fueron desmantelados. Su poema más famoso es falso. “Secreto Azteca” te ofrece una aproximación a la realidad con base en los descubrimientos más recientes de los arqueólogos, y a un nuevo cruce entre las fuentes más antiguas que existen sobre esta trama crucial del pasado de México.

La historia que conocemos nos dice que los tlaxcaltecas siempre fueron enemigos a muerte de los mexicas. Falso. Fueron los tlaxcaltecas los que apoyaron a Texcoco –Nezahualcóyotl- y a Itzcóatl –su tío mexica-, para vencer en la guerra “bíblica” de la que trata “Secreto Azteca” (Grijalbo), pues con su ejército se ganó esa guerra y se creó el Imperio Azteca. Esa guerra fue una rebelión “internacional” comandada por el “rey David” azteca, Nezahualcóyotl; y se compara en su complejidad estratégica al Día D de la Segunda Guerra Mundial, donde Nezahualcóyotl y los Tlaxcaltecas Xaya Camachan y Tenocénotl operaron como “Dwight Eisenhower”. Los tlaxcaltecas –pese a lo que la gente aún crea- fueron cofundadores del imperio azteca, y ellos mismos eran –de hecho- aztecas.

Descubre en “Secreto Azteca” cuál es la realidad profunda detrás del mito de Aztlán: ¿existió realmente esa migración procedente de las “Siete Cuevas” –Chicomóztoc-, o se trata sólo de un mito fantástico inventado por políticos? ¿Qué nos dicen la ciencia genética y la lingüística comparada por computadora –glotocronología-; así como la arqueología, para deducir de dónde provino realmente la masa poblacional nahua, y su vinculación con el recuerdo mitificado de lo que podría ser Aztlán? ¿Se trata Aztlán de una especie de “Troya”, que por siglos se creyó mítica hasta que los arqueólogos la localizaron siguiendo las “leyendas” antiguas?

México pasa por un periodo de divisionismo cultural, polarización ideológica y cuestionamiento de su pasado, con cierta bancarrota en cuanto a sus héroes oficiales, y la necesidad de una nueva historia que nos eleve como nación, y nos inspire para reunificarnos.

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