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Nearshoring sostenible

Por: Dr. Francisco Suárez Hernández. Director de Asuntos Corporativos de FEMSA Negocios Estratégicos y Ex Presidente del Consejo del World Environment Center.

Los últimos meses, en diferentes foros de México y EUA, se han centrado en impulsar el concepto de “Nearshoring”. Thompson Reuters México lo define como: “…la estrategia de externalización por la que una empresa
transfiere parte de su producción a terceros que, a pesar de ubicarse en otros países, están localizados en destinos cercanos y con una zona horaria semejante”.

La estrategia surge en respuesta a la práctica utilizada por décadas que es el “offshoring”, donde en un porcentaje relevante de los proveedores de América del Norte, provienen generalmente de Asia, siendo uno de los objetivos principales reducir costos. México tiene la ventaja de estar en las mismas zonas horarias, de mercados muy
relevantes y con ello se tiene un flujo logístico con menor distancia, además, se acercan los centros de producción tercerizados y se obtiene un costo más competitivo del capital humano, con menos diferencias culturales y de idioma.

“Nearshoring” es una práctica que tiene gran relevancia en los mercados de EUA y Canadá. Las consecuencias de la pandemia, la guerra entre Rusia y Ucrania, han provocado la reconfiguración de cadenas globales.

Como uno de los efectos de lo antes mencionado, el transporte marítimo fue uno de los sectores que han impactado la cadena, considerando el costo por enviar un contenedor de 40 pies a ocho rutas, de Este a Oeste, se incrementó en un 360% a mediados de 2021, esto comparado con el año anterior. Se ha incentivado la revisión de los casos de negocio y así
transferir operaciones de Asia y otros continentes a nuestra región.

México brinda muchas ventajas en velocidad y costo, están claramente relacionadas con la gestión de la cadena de suministro y la cercanía que permite el uso de carreteras, ferrocarriles, y puertos de EUA. Esto reduce considerablemente los tiempos en toda la cadena logística.

El “nearshoring” reduce la huella ambiental porque los bienes se mueven en distancias más cercanas, esto me permite presentarlo como un “nearshoring sostenible”.

En el caso del negocio, se logra el “triple bottom line”, donde se genera valor económico, social y ambiental. Seguir esta
estrategia favorece las condiciones, por los retrasos en la cadena de suministro, y de la mano se detona desarrollo sostenible.

La variable social del “nearshoring” es positiva porque fomenta la cadena logística y de suministro en el desarrollo de clústeres en otras regiones vecinas, esto fomenta en el establecimiento y desarrollo de PYMES que
sirven de proveedores.

Tenemos la oportunidad de implementar, sin embargo, requiere una coordinación estrecha entre los diversos sectores y
actores para mostrar que somos la mejor opción integral.

Otro beneficio es el empleo de mano de obra local. El caso de México lo coloca en el lugar ocho de los países con mejor posición de graduados en ingeniería a nivel mundial, con 115 mil personas al año. Esta zona puede ser tierra fértil para generar una fuerza laboral especializada y con una compensación competitiva. Dentro de los beneficios adicionales, tenemos el ejemplo de muchas industrias en México que generan productos de calidad, con entregas en tiempo, forma y presentan la flexibilidad de integrar los sistemas de trabajo biculturales.

Además, México cuenta con acuerdos EUA-México-Canadá que permiten reducir los riesgos de
propiedad intelectual y gobernanza.

Los clientes potenciales de los mercados de Norteamérica y Europa se encuentran en un camino de transición a cero emisiones netas.

Las inversiones y políticas energéticas de México podrían hacer la diferencia y abonar en la consideración del cambio de las capacidades productivas de Asia a nuestro territorio. Esto vendría acompañado de prosperidad y seguridad.

El reto es alinear una transición energética y de “nearshoring” entre México-EUA-Canadá Las industrias de todos los continentes están luchando por el mismo mercado, en ellas las variables de costo, calidad y certidumbre legal siguen siendo importantes para la elección de las inversiones.

Hoy se deben sumar a la fórmula de competitividad la reducción de emisiones y con ello atraer la inversión y generar la comercialización de sus productos.

Ya empezamos a notar beneficios en México y de acuerdo con una encuesta realizada por Banxico, el 16% de empresas a nivel nacional reportaron incrementos en la demanda de sus productos o en la inversión extranjera directa, como resultado del “nearshoring” en el último año.

Los compromisos ambientales están muy cercanos, por ejemplo, en estados como California, EUA, donde el mes pasado se presentó un plan para lograr un 100% de vehículos de cero emisiones para 2035.

Esto favorece las oportunidades para que México se convierta en el productor y proveedor de vehículos eléctricos y componentes de toda la cadena de eléctrica.

México es una región clave para poder capturar la oportunidad de “nearshoring sostenible”, la pregunta es: ¿Tendremos la capacidad de alinear todos los sectores y niveles para convertirnos en líderes de nearshoring sostenible? La respuesta es Sí, debemos olvidarnos de fronteras, partidos políticos y pensar como nación.

Es necesario integrar un solo equipo que tenga la meta de un mejor futuro para todos. Sabemos que podemos y vamos a alcanzarlo.